La mayoría de las startups no mueren por mala ingeniería. Mueren por construir durante meses algo que nadie pidió, y descubrirlo cuando ya no queda dinero para corregir. Un MVP existe para evitar eso: es la forma más barata y rápida de comprar una respuesta a la pregunta “¿esto vale la pena construirse en grande?”. Si tu MVP no está diseñado alrededor de una pregunta, no es un MVP, es un producto chico.
Semana 0: la pregunta antes del producto
Antes de dibujar una pantalla, escribe una sola oración: “Creemos que [este tipo de persona] va a [hacer esta acción] porque [este problema le duele].” Después escribe qué número te haría decir “sí, seguimos” y cuál “no, cambiemos”. Por ejemplo:
- “Si 20 de las 100 personas que entran completan el registro y suben su primer documento, seguimos.”
- “Si menos de 5 lo hacen, el problema no duele lo suficiente o no lo estamos resolviendo.”
Ese número es el diseño del MVP. Todo lo que no ayude a obtenerlo, se corta.
Días 1 a 3: discovery y cierre de alcance
Tres días para hacer tres cosas:
- Hablar con 5 a 8 personas del perfil. No para preguntarles si les gusta la idea (siempre dicen que sí), sino para entender cómo resuelven el problema hoy y cuánto les cuesta.
- Encontrar el supuesto más riesgoso. Casi siempre no es técnico. Es “¿van a pagar?”, “¿van a cambiar de herramienta?”, “¿van a confiar sus datos?”.
- Cerrar el alcance por escrito. El release más pequeño que pone a prueba ese supuesto. Un flujo principal, no cinco. Esto es lo que hace posible un precio fijo y una fecha fija.
Días 4 a 7: dirección de diseño
Flujos e interfaz solo para el valor central, más la semilla de un design system para no rediseñar todo en la fase 2. Si el producto tiene IA adentro, el prototipo debe traer respuestas reales del modelo, no texto de relleno: el usuario juzga la inteligencia, no el botón.
Días 8 a 26: construir, en vivo cada semana
Aquí está el cambio de los últimos dos años: con agentes de IA escribiendo el primer borrador del código e ingenieros senior revisando y siendo dueños de cada release, lo que antes tomaba un trimestre toma tres semanas. No porque se trabaje más horas, sino porque la talacha está automatizada y los humanos solo hacen el trabajo de criterio.
La regla que protege el calendario: cada viernes hay una URL en vivo donde haces clic en el producto real. Nunca una presentación de avance. Si el viernes no hay URL, algo se está construyendo de más.
Días 27 y 28: lanzar y medir
El producto y su analítica salen juntos. La analítica no es “instalar Google Analytics”: son los tres o cuatro eventos que responden tu pregunta de la semana 0, instrumentados desde el primer commit. La primera semana con usuarios produce evidencia, no impresiones.
Qué medir (y qué no)
Sí:
- Activación. Qué porcentaje de los que entran completan la acción que definiste como valiosa.
- Retorno. Cuántos vuelven en la semana 2 sin que les escribas.
- Disposición a pagar. Aunque no cobres todavía: cuántos dan su tarjeta, cuántos piden precio, cuántos aceptan una lista de espera pagada.
- Tiempo hasta el valor. Cuánto tarda un usuario nuevo en llegar a “ah, esto es”. Si son más de unos minutos, ahí está tu siguiente sprint.
No todavía:
- Descargas o registros totales. Es vanidad si nadie activa.
- Tiempo en la app. Puede significar confusión, no interés.
- Lo que dicen que harían. Solo cuenta lo que hicieron.
Los tres errores más caros
- Construir para inversionistas en lugar de para usuarios. Un deck bonito con un MVP a medias no convence a nadie serio; un MVP con 30 usuarios activos y un número honesto, sí.
- Sumar “imprescindibles”. Cada función pasa la misma prueba: ¿cambia la respuesta a la pregunta? La mayoría no, y los datos las habrían matado de todas formas.
- No ser dueño del código. Si el MVP vive en la plataforma de alguien más, la fase 2 empieza de cero. Repositorio, diseño e infraestructura deben ser tuyos desde el primer commit.
Cuánto cuesta
En México, un MVP funcional en el mercado se cotiza entre $150,000 y $350,000 MXN y tarda de 2 a 4 meses. Nosotros lo hacemos a precio fijo: un prototipo navegable en una semana desde $185,000 MXN, un MVP funcional en cuatro semanas por $465,000 y uno de nivel producción en seis desde $929,000. El precio se cierra en el discovery y se respeta.
Si tienes una idea, un deck o un proyecto que otro equipo dejó a medias, empezamos con una llamada de discovery. Sales con el alcance que cerraríamos, el nivel que te conviene y la fecha en que tu MVP está en vivo.